Así te digo que te quiero Cabral-Cortez

se me escaparon de las manos los globos que vendía,
y el cielo del sábado se llenó de colores.
Te dije, te digo y te diré, porque, el amor es para siempre.
Te digo por ejemplo: te quiero ahora que hace calor,
y ayer que llovía.
En las mañanas nubladas,
y en las noches abiertas,
Te quiero. Te quiero de pie, tendida,
dormida y despierta.
Te quiero a la una, a las dos a las tres... y a las siempre.
Te quiero, te quiero en la casa y te quiero en el camino,
te quiero después, antes y ahora mismo.
Te quiero, te quiero porque me quieres,
y toda tú me lo gritas,
te quiero porque en ti comienzo y termino;
te quiero porque nos encontramos y nos perdemos uno en el otro.
Digamos que te quiero con todos los que soy, incluyéndome a mí mismo.
Aunque tú sabes, mi amor, que cuando digo te quiero,
es Dios que te embellece a través del amor y yo soy el encargado de tan bella tarea;
es decir, que cada vez que yo te digo "te quiero",
Él te dice “te quiero”.
Te quiero cuando la tarde
y tus manos tienen frío;
te quiero frente a la mar,
en el desierto y el río.
Te quiero cuando la Luna nos confía los secretos,
en la paz de tu mirada, y el incendio de tu cuerpo.
Te quiero cuando caminas,
y te quiero cuando cantas;
te quiero cuando te duermes,
y más cuando te levantas.
Te quiero cuando la noche me hace sentir un poeta,
te quiero después de todo
y antes que nada en la tierra.
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