Un actuar "ético"


Cuando enseñaba moral en el colegio intentaba hacer que los estudiantes comenzaran descubriendo por sí mismos que se desenvuelven en un mundo con unos códigos éticos. Apenas ya avanzada la materia me atrevía a dar una definición, con la intención de que no vivieran los contenidos desde la aridez de unos conceptos, sino mas bien desde la riqueza de su propia vida.

Por supuesto que inmediatamente luego nos "ubicábamos" en el lugar que ocupa la ética como deontología (ciencia del deber ser), como un deseable que les permitiera auto-comprenderse como personas humanas y construir comunidad.

El problema es que eso es más fácil "enseñarlo" que vivirlo... Y no me refiero a la coherencia entre hablar de "hacer el bien" y concretarlo en acciones; sino mas bien de la calidad de ellas, de la tensión que existe entre una "buena acción que se hace" y la "mejor acción que se debería hacer".

A menudo, cuando uno está rodeado, como en mi caso, de chicas y chicos de entre 12 y 17 años, es difícil tomar las decisiones que se deberían.
En esta época de postmodernismo en la que se exacerba el ego, lo cómodo, lo rápido y lo placentero, resulta bastante complejo hacer entender a la gente que quizá las mejores decisiones no deban responder a los criterios anteriores sino que su bondad y eficacia corresponden precisamente a lo que "se debería", aunque esto a menudo resulte: complejo, esforzado y con resultados de mediano o largo plazo.

Creo firmemente que hoy más que nunca es un deber ético el decirle a las personas que no siempre lo bueno es lo fácil, que correr no es sinónimo de ganar, que las experiencias no reflexionadas son experiencias no vividas, que huir de los problemas es darles la capacidad de que nos manipulen la vida, de que amigo es quien te dice no lo que quieres oír (aquello que te justifique) sino lo que te ayude a ser mejor persona (aunque eso implique reconocer las propias limitaciones y errores), aunque duela; que el dolor no es deseable pero que una vez que se presenta debe ser asumido y enfrentado.

Lastimosamente eso trae consigo incomprensiones, más aún cuando se pretende construir desde la libertad compartida: confianza para escuchar, para conversar, para empoderarse de la propia vida.

Quizá valga hacer propios algunos de los versos de Sabina: "que gane el quiero, la guerra del puedo"...

Y con todo y todo, que quede presente que en ello estamos...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
INTEGRANTES: Judith Cadena
Maria augusta Moncayo
Ivonne Rivera

nuestro plan de trabajo esta en organizarnos para ver lo necesario para hacer un buen trabajo. Nos reuniremos y elaboraremos el proyecto en base a nuestros conocimientos y viendo si se requiere algo mas.

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