Reflexiones cerca de la media noche

Hace un par de días atrás me encontré de casualidad con una película que pasaban por un canal de TV por cable y hacía poco había comenzado. Me conmovió hasta las lágrimas.

Era la historia de un empleado jubilado que al morir su esposa se queda solo, pese a que tenía cuatro hijos, con quienes hablaba poco y que vivían lejos de él. Un día decide visitarlos debido a que ellos declinan a última hora la invitación que les hiciera para ir a su casa. En su camino recorre largas distancias en tren y autobús .

Cuando encuentra a cada uno, luego de tomar varias fotos con su vieja cámara de rollo, siempre termina haciéndoles la misma pregunta, ¿eres feliz?, y ellos siempre le responden fabricando una intrincada trama de verdades a medias "para no preocuparlo" mientras la vida se pasa y se termina, se carcome, se aisla, se calla y casi muere.

¡Eres feliz!

¡Cuántas veces las personas tenemos miedo de hacernos esa pregunta simplemente porque es más fácil vivir de espaldas (no ser responsables) con lo que en verdad sentimos!
¡Cuántas veces evadimos el cuestionarnos porque nos han enseñado que la respuesta está en lo extremo, en la adrenalina y en el peligro, o en lo fácil, en la comodidad de vivir "a la libre"!
¡Cuántas veces las personas ni siquiera nos preguntamos... casi podríamos decir que no tenemos conciencia de nosotros mismos!

Y construimos una felicidad fundamentada en las propagandas del estatus, de la imagen, del poseer... como un niño que posee un juguete hasta que se cansa del él, lo tira o lo rompe...

¿Eres feliz?

Sí que lo soy, porque siento que tengo una vida completa e inacabada, con personas a las que quiero y que me quieren pese a mi torpeza para contar chistes y mi timidez; porque siento que todavía tengo formas de ser útil a mi comunidad y con mi trabajo por ahora les respondo de maneras diversas; porque disfruto, lo mismo con soñar en grandes estructuras que con detenerme a admirar los pequeños detalles de las cosas simples que veo en los jardines o en las nubes... porque en un futuro -que espero sea cercano- tengo que aprender a tocar el saxofón...

Quizá lo que deba ahora hacer es lo mismo que hiciera el protagonista de la película: iniciar el viaje, solo para asegurarme de que mis seres queridos son lo que quieren ser: para sentirlos, para quererlos, para compartir más tiempo con ellos y con ellos también continuar descubriendo mi propia felicidad.

Saber que ahora sí, aún en medio de cualquier problema que pudiere existir, todos estamos bien... todos estamos bien...

Comentarios

ElectrónicaEC ha dicho que…
Y qué pelicula es?
Francisco Javier ha dicho que…
La película se llama Everybody's fine (Todos están bien), con Robert de Niro. Se puede encontrar su sinopsis en el sitio web http://www.imdb.com/title/tt0780511/

El soundtrack es bastante bueno, sobre todo una canción de Paul McCartney... les recomiendo la letra...

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